27 mayo 2016

Mercado de los deseos


Mientras caminaba por la acera de una calle de una ciudad pobre y olvidada de la mano de Dios buscando un regalo para una mujer que quiero mucho, crucé por un pequeño mercado de collares y baratijas comerciales, en el cual una mujer de muy avanzada edad que apenas podía ponerse en pie sentada al inicio de la calle me sujeto el brazo, y con una voz muy suave
y delgada me decía. 


”No camines por aquí si no sabes lo que quieres“ 

Sin hacer caso a su advertencia seguí mi rumbo hacia adentro del mercado,  mientras la anciana me miraba con una mirada fría y muerta, ya dentro del lugar vi tiendas  de  collares y vestimentas muy baratas y lujosas pero las personas que lo atendían a uno no parecían de muy buen aspecto como para ser mercaderes de tal lugar ,a lo lejos vi una tienda muy refinada y con precios de collares muy finos a bajo costo, entre a la tienda y un hombre de apariencia presentable con muchas joyas se me acerco y me dijo: que es lo que buscas aquí, ¿acaso un regalo para esa persona especial? ¿O para seducir a una mujer? O mejor aún para ti admirado lo mire y respondí nada especial solo un regalo para alguien me miró fijamente y sonrió y diciendo “¿solo un regalo?" aquí hay cosas tan bonitas y baratas y tú solo quieres ¡¿un regalo?! puedes verte mejor con estas cosas y tu solo quieres un regalo!!! Vete de aquí!!“.

Fui a otra tienda cerca de ahí preguntando por el regalo perfecto para la persona amada, un hombre muy bien vestido riendo salió junto a una mujer con poca ropa y agarrando una pipa, el hombre me miro, dejo de reír y dijo muy enojado “que es lo que quieres aquí, en esta tienda solo puedes entrar si traes una mujer para mí”.

Confuso Salí de ese lugar en busca de otro, en una tienda de telas y joyas estaba un hombre obeso fui a preguntar, él se burló de mi presencia con una risa y dijo “acércate, flacucho que en esta tienda en vez de pagar se come y se come hasta que revientes jajaja…”.

Salí  también de ahí el lugar se tornó oscuro y macabro vi una tienda a lo lejos donde muchas personas peleaban y reñían mientras estaban adentro.
Otra tienda cercana sin muchas cosas que vender me dijo: te doy todo lo que quieras si me prometes que luego de eso me dejas descansar y tu descansas con migo, y salí inmediatamente de esa tienda.

Una tienda después un hombre semidesnudo pero con muchas joyas me hablo con una vos muy exaltada diciendo: Te doy todo lo que me queda de ropa si me das mas joyas !MAS¡!MAS¡ por mas joyas ¡por más!”. Seguí caminando ya casi llegando a la última tienda; Caminando hacia adelante y un hombre de rostro marcado por la vida me dijo. ”Si le quitas todo lo que tienen a las otra tiendas yo te doy lo que quieras pero no lo que le quites a los demás” y le respondí “y porque no lo haces tu” y me dijo: Son mis hermanos y yo no tengo muchas cosas como ellos pero a ellos les sobra yo solo estoy aquí deseando tener sus cosas, así que ¿trato hecho?”.

Mientras se acercaba más la noche el mercado se volvía mucho más terrorífico mire hacia atrás y todos me veían fijamente y me reclamaban “¡porque no compraste nada porque no lo hiciste! ¡Los precios son bajos y las joyas de gran calidad! “sus voces se tornaron guturales “¡ven acércate, acércate!”.

Me fui del mercado lo más rápido que pude, al finalizar la calle un hombre anciano me miro con una sonrisa y dijo “vaya, llegaste hasta aquí la mayoría de las personas se quedan en la tienda que te ofrece todo solo por descansar, apuesto que estás buscando un regalo para tu novia ¿no es así?”. Le respondí: si es una persona muy especial para mí y me dijo: bien toma este, es un amuleto para muchos pero algo más para otros, (era un corazón de color escarlata protegido por dos espadas una grande y robusta y otra más pequeña y delgada) le pregunte que representaban, y respondió “la gran espada representa a el hombre y la pequeña a la mujer y las dos guardan y protegen a eso llamado amor, sin la cooperación de una la otra es inservible,es un objeto muy preciado para mi, mi esposa y yo lo tuvimos desde que nos conocimos, pero ella murió".

Me acorde de aquella mujer que vi al ingresar al mercado y le pregunte:"vi una mujer anciana al ingresar a ese mercado ¿no es ella?".

El anciano muy contento me respondió"si es ella, advierte a todos los que intentan comprar algo de este maldito lugar donde los mercaderes intentan tomar las almas de aquellos turistas perdidos y sin nada que perder,creo que a ti te confundieron con uno de ellos...jajaja" y ya con el regalo en mano me fui de ese lugar sin pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario