30 diciembre 2015

El Río de la Vida.


Mientras más existimos, más breves parecen
Las sucesivas etapas de nuestra vida;
En la infancia un día simula un año,
Y un año el paso de los siglos.

La corriente alegre de nuestra juventud,
Hecha de pasión y trastornos,
Se roba el tiempo como un río llano
Acariciando sus fronteras herbosas.

Como la mejilla agobiada crece en dolor,
Y la palidez de la pena se espesa,
Ustedes, estrellas, que miden el curso del hombre:
¿Por qué vuestro camino parece más rápido?

Cuándo la alegría pierde su flor y su aliento,
Y la vida misma parece insípida:
¿Al cruzar la Muerte y su caída
Sentimos vuestra marea más intensa?

Puede ser extraño ¿pero quién cambiaría
El curso del tiempo por un paso lento,
Cuándo uno a uno nuestros amigos parten,
Dejándonos el pecho cubierto de sangre?

El cielo otorga a nuestros años efímeros
Una indiferencia ante la velocidad;
A los años jóvenes una aparente serenidad,
Proporcional a su dulzura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario